Últimos temas
» DESCARGAS OBLIGATORIAS DEL SERVIDOR
Dom Ago 28, 2016 1:31 am por DM Zeus

» ahora me ves.... ahora no me ves! Y_Y
Sáb Jun 18, 2016 10:56 am por Mistral_Vidar

» [Guiada] Nueva Dungeon. La torre del Bosque Oscuro
Sáb Abr 30, 2016 5:43 pm por Nietavikinga

» Vuelvo a estar por aquí!
Miér Abr 27, 2016 9:16 am por WOTW

» he vuelto.
Miér Abr 27, 2016 9:14 am por WOTW

» Trotamundos
Dom Abr 17, 2016 1:27 pm por Mistral_Vidar

» El Reino de Lanthor
Dom Abr 10, 2016 4:18 am por The White Wolf

» Senderos grises
Lun Abr 04, 2016 9:14 pm por Arcadios

» [Evento] Torneo del Alcázar del Siniestro
Sáb Mar 19, 2016 1:17 am por The White Wolf

Conectarse

Recuperar mi contraseña


Mía Mirabelle "Buena para nada"

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Mía Mirabelle "Buena para nada"

Mensaje por Valyrian el Jue Ene 07, 2016 8:11 pm

“La Aventurosa Vida de Lady Mía Mirabelle, Cobarde Paladín, Guerrera Sin Espada, Monje no Devota, Ladrona poco Experimentada, Exploradora sin Norte ni Sur, Bárbara poco Valiente y Sacerdotisa de No se sabe quién, y su lucha contra la torpeza y los prometidos gordos cubiertos de saliva”.







El érase una vez de un cuento sin hadas y la buena para nada.




Soy la menor de los llamados “Cuatro hermanos sabios”, claro que el que ideó ese ridículo título para nosotros, los hijos de Sir Landsen Mirabelle de “Inserte ciudad cuando sepa de alguna aquí” no contaba conmigo…




Mía



Algunos dicen que la noche en que nací la tormenta era tan fuerte que los animales del bosque buscaron refugio cerca de las murallas de la fortaleza y que esa velada nadie en toda la comarca durmió. Mi madre menos aún con los terribles dolores que sufría debido a su cuarto parto que parecía complicado desde un principio….es que la idea de tener niños es algo bastante tonto, aunque hacerlos dicen, suele ser divertido. Doce horas cuentan, estuve buscando la salida de la húmeda cueva en la que estaba…doce malditas horas que al terminar se llevaron consigo la vida de mi madre.




Durante mis años de infancia muchas veces me sentí aislada del resto de la familia, mi padre no podía disimular en su mirada inquisidora el odio que le causaba saberme responsable de la muerte de la mujer que tanto amaba y aunque jamás dijo una palabra al respecto sé que aún hoy me reprocharía su pérdida.




En mi décimocuarto cumpleaños el Consejo familiar decidió mi destino de grandeza…Iría al Templo Superior de Fao junto a Jonah, el mayor de mis hermanos y Clérigo Aprendiz de la Orden. Fueron ocho meses duros en los que las oraciones comenzaban a las cinco del día y finalizaban a las diez, habiéndome dormido yo dos horas antes.







Jonah






Luego de un ligero almuerzo solo me aguardaban las “emocionantes” y arduas clases en el enorme salón de ébano y plata de la Escuela para Sacerdotes Cazadores de No Muertos en las que más de mil veces me encontré perdida, pensando en cómo era posible matar un muerto...si ya estaba muerto y la muerte del muerto me resultaba graciosamente redundante.


Escasos avances convencieron a mi hermano de que este no era el lugar adecuado para mi formación así que al cabo de veinticuatro días más decidió que el mejor lugar sería en la Torre de Magia de la Comarca en la que Darien, el segundo de mis hermanos era el mejor estudiante y de más alto rango…




Darien



Como imaginarán, este tampoco fue el lugar adecuado y la mayoría del tiempo solo me dedicaba a limpiar las estanterías enormes de la biblioteca una y otra vez. En ocasiones Kikim, un joven aspirante a mago se sorprendía de mis habilidades arcanas adquiridas sin siquiera asistir a una sola clase de magia y yo le explicaba que, a veces sin saber cómo ni porqué nacía desde mi corazón esa increíble energía capaz de mover al mundo todo a mi capricho y conveniencia al igual que las melodías e historias con que lo entretenía a diario, algunas tan fantásticas que acababan siendo el hazme reír de cualquiera que las escuchase.




Al cabo de unos meses Kikim me acompañó de vuelta a casa y entregó una carta a mi padre en la que supuestamente Darien le informaba a cerca de mis escasos avances y me negaba la permanencia en su escuela...gracias a los Dioses, porque el aburrimiento en las clases de alquimia había sido una de mis peores experiencias, sobre todo aquella vez en que los componentes mágicos mezclados en aquel mortero, explotaron de pronto y dejaron pelado al Mago Instructor al cual tuve que tejerle una peluca de lana que ridículamente usaba a diario.




Fue así como fui formar parte de las filas de soldados del Ejército Contra los Aberrantes de “Inserte ciudad aquí”. Allí el menor de mis tres hermanos, Rosh era ya Capitán de un grupo de Caballería y tenía al mando uno de los cuatro escuadrones que formaban el batallón.




Rosh





Cinco meses enteros se me dictaron clases de esgrima y arquería en manos de expertos que por todos los medios buscaban congraciarse con Rosh insistiendo en que sin dudas sólo me faltaba práctica. Duros desafíos me dejaban en ocasiones al borde mismo de la muerte y muchas otras increíblemente salía victoriosa. Sin dudas mi destino no eran las armas así que al cabo de ese lapso fui enviada de vuelta a mi residencia natal en el centro mismo de “Inserte ciudad aquí”.




Última edición por Valyrian el Vie Ene 08, 2016 12:15 am, editado 1 vez

Valyrian

Mensajes : 6
Fecha de inscripción : 03/01/2016

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Mía Mirabelle "Buena para nada"

Mensaje por Valyrian el Jue Ene 07, 2016 8:12 pm

Algo útil




La noche misma de mi regreso a casa el Consejo familiar se reunió en secreto…Debían decidir de una vez por todas cuál sería el destino que me esperaba. Cuando la luna ya se hallaba rozando el horizonte la puerta de la sala se abrió y pude ver las caras de pocos amigos de mis tres hermanos Jonah, Darien y Rosh sentados junto a mi padre y mi tío el General Mirabelle, Terrateniente del Condado.




-Mía, dinos en pocas palabras que crees tú que sabes hacer…- dijo mi padre con vos cansada…




Puedo contar mil historias

Que guardo en mi memoria

Pueden ser sobre caballeros,

O amores de escuderos.

O puedo ser descortés

Y hablarles del Marquéz,

Que jamás logro econder

A su amante de su mujer,

O de ella que tenía

Más amores que María.

Y si esto no les basta

Puedo hablarles de Yocasta,

Que con el enano Andrés

Disfrutaba de una a diez

Y con el elfo Elrendez

Durante el resto del mes…




-¡Basta ya niña!- gritó mi padre interrumpiéndome y mirando a los demás miembros de la familia prosiguió - No hay otra alternativa…-




Al decir Jonah se puso de pie y sentenció:




-Mañana por la noche te comprometerás por el General Yasther y no hay discusión que valga, no crecerás siendo una buena para nada en esta familia, retírate ahora y descansa que un día importante te espera. –aseveró mi hermano.




-Pero pero!- dije con lágrimas en los ojos- Yo…-




Ya se habían levantado todos cuando terminé de decir eso y me hallaba sola camino a mi habitación en la que no pude pegar un ojo, mientras mi Nana me arrullaba como siempre con sus dulces canciones de cuna.




A la mañana siguiente fue el compromiso…Jamás podría haber imaginado que un General pudiese ser tan feo como Yasther. Su gran panzota llegaba casi hasta sus rodillas y sus ojos saltones como de lechuza no se movían de mis escotes. Lo más llamativamente desagradable era su boca puesto que al hablar sendas lagunas de saliva se formaban en la comisura de sus labios y caían luego desparramadas sobre su camisa.





"El Gordo y Horrendísimo Prometido"


Esa misma noche nos encaminamos a sus tierras no sin antes pasar mi flamante y horrendo prometido junto a mi padre por el banco Central y depositar en sus abultadas cuentas una exorbitante suma de monedas producto de la dote otorgada por el reciente compromiso con la “Doncella de las Mil Historias” como mi padre me había presentado ante aquel sujeto.



Valyrian

Mensajes : 6
Fecha de inscripción : 03/01/2016

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Mía Mirabelle "Buena para nada"

Mensaje por Valyrian el Jue Ene 07, 2016 8:14 pm

Los ciento tres días del General William





El lugar donde viviríamos era una especie de Castillo que se erguía orgulloso sobre la costa sur de sus tierras, altas paredes de piedra y un camino rodeado por cerezos perfectamente cuidados mostraban a quien visitase la zona la importancia social de sus habitantes. Sin embargo para mi no era más que una prisión de oro en la que sin dudas moriría un poco cada día así que sin dudarlo ni un segundo decidí que huiría de allí cuanto antes.


Tres noches habían pasado desde que llegamos y aún resistía en mi habitación sin comer pero a salvo de ese hombre que jadeaba tras la puerta creyendo que todo era una especie de juego en el cual yo era sin dudas la presea final.


La cuarta noche se acercaba y supe que ya no le retendría mucho más tiempo esperando así que decidí armar una larga cuerda con sábanas y vestidos y bajé por la ventana, puesto que eso de que una trenza en el cabello alcanza desde la ventana de una torre hasta el suelo del llano, eran sólo mentiras que pude comprobar...

Al posar mis pies en tierra, corrí como nunca había corrido a campo traviesa aquella noche y los días siguientes hasta que caí inconsciente a la vera de un sinuoso camino de tierra rojiza.


*************************


-Señorita, no intente hablar ni moverse, yo la cuidaré. - escuché al abrir los ojos.

¡Ese hombre…! ¡Qué mirada penetrante la de sus ojos claros, qué voz profunda la de sus labios finos, qué palmas tibias las de sus manos fuertes…!



No podría describirlo con palabras pues, de solo recordarlo...ufff necesito un abanico, ya y a la urgencia!



El General William De Locksville era el arquetipo de hombre ante el cual cualquiera de nosotras caería rendida. Su porte y su viril figura derretirían hasta los hielos eternos de las enormes bragas pertenecientes a las más ancianas monjes del Monasteriode siervos de Azura que se hallaba cercano al campamento…








"El General William"
*suspira*




Con él pasé los mejores ciento tres días de mi vida, le acompañaba en cada una de sus batallas alentando a sus hombres con las más maravillosas melodías jamás imaginadas y contando todas y cada una de sus proezas a todo aquel que estuviese dispuesto a oírlas…



Era digno de un lienzo verles avanzar por los valles soleados de aquellas tierras ante cada contienda contra bandidos o “Muertos Vivos que Morían”.



Sus armaduras de oro y rubíes resplandecían de tal forma que cualquiera hubiese jurado al verles que el Sol mismo era quien se deslizaba suavemente por las praderas.


En la primera noche de la cuarta luna de nuestro primer encuentro, el General y sus Capitanes fueron citados a una Reunión de Consejos Supremos a pedido del Terrateniente Yasther.



Consideré importante asistir por lo que enfundé mi pequeño cuerpo en la armadura de oro de un soldado elfo fallecido días atrás en la Batalla de La Victoria Sacra, contra los Necrófagos de Shurr.


En la enrome Sala del Consejo se hallaban los más importantes caballeros de todas las tierras cercanas entre quienes, mi padre y mis hermanos ocupaban lugares por demás privilegiados.


-Os he citado caballeros-dijo mi desagradable y obeso prometido -porque como sabéis hace varias noches mi joven y bella futura esposa ha sido raptada… Os incito a su búsqueda ofreciendo un millón de monedas de oro a quién tenga noticias de su paradero y la traiga hasta mí a salvo.-


En ese mismo instante William volteó su mirada hacia mí y sin más nos retiramos del lugar. A la mañana siguiente el Ejército Dorado completo con todo y su General abordó el “Cangrejo Esmeralda”, galeón anclado hacía días en el puerto de la cuidad.





Última edición por Valyrian el Vie Ene 08, 2016 4:34 pm, editado 3 veces

Valyrian

Mensajes : 6
Fecha de inscripción : 03/01/2016

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Mía Mirabelle "Buena para nada"

Mensaje por Valyrian el Jue Ene 07, 2016 8:27 pm

“El Velorio” y la Tempestad







La embarcación era amplia y cómoda y por algunas monedas de plata nos llevaría hasta “Inserte otra ciudad aquí” en unos seis días de navegación surcando las tormentosas aguas del Mar del Oeste. Cuatro días habían pasado desde que partimos cuando de pronto en medio de la claridad del día el cielo de volvió morado, las maderas del barco crujieron por demás ante el incesante golpeteo de las olas cada vez más fuertes y el viento que soplaba a cada minuto con más intensidad. Los barriles de la carga rodaban por la cubierta desde babor a estribor y la proa se levantaba de las aguas hasta alcanzar una posición peligrosamente vertical.




Un joven grumete que se hallaba ubicado estratégicamente en el carajo del palo mayor dijo las palabras que, después de días de vivir semejante tragedia aún resuenan en mi mente como las campanadas que anuncian el entierro de algún héroe olvidado:




-¡El Velorio, El Velorio!- gritaba al tiempo que caía a su tumba salada desde el punto más alto de la nave. Aferrada con uñas y dientes a la baranda de la escalinata que se dirigía a los camarotes del “Cangrejo” giré mi cabeza hacia babor y le vi…








La embarcación sin insignias parecía flotar en el aire unos centímetros más arriba de la línea del horizonte y arremolinaba el agua a su alrededor de tal manera que todos y cada uno de los soldados del ejército de Sir William y los tripulantes del Cangrejo que en su afán de salvarse habían saltado a las heladas aguas desaparecían tragados por el torbellino entre verde y amarronado que se le formaba debajo.




De pronto una espesa niebla invadió lo que quedaba del galeón como si las mismas nubes violetas que cubrían el cielo aquella tarde bajasen a formar parte del manto de muerte en que las turbulentas aguas se habían transformado… Al mismo tiempo que la niebla se esparcía y el sonido de huesos y cadenas llegaba desde lejos, la nave comenzó a girar hasta que el palo mayor toco la cresta de las olas y dio una vuelta sobre si misma destrozándose en pequeños trozos de madera que quedaron flotando sobre la superficie del mar.


No sabría decir cuanto tiempo estuve a la deriva abrazada a una de las puertas de la cocina del barco pero al abrir los ojos ya todo estaba en calma y no había en los alrededores nada que anunciase la terrorífica cercanía de “El Velorio” y toda su necrótica destrucción. Miré a mi alrededor y nada quedaba más que pequeñas astillas esparcidas y aquella tabla con la cual me aferraba a la vida flotando en medio de la furiosa mar y a la deriva…









El General y su ejército habían encontrado sus tumbas en el fondo del océano pues las pesadas armaduras de oro y rubíes que llevaban no les habían dado ni la más mínima oportunidad de salvar sus vidas.


Sólo yo sobrevivía a duras penas en la inmensa soledad de aquel océano maldito…



Fue así que la marea me trajo hasta aquí, con tan sólo unas monedas en mis bolsillos y la esperanza de una nueva vida por delante en la que todo comenzaría de nuevo lejos del peligro del “Obeso Cerdo y Futuro Esposo Mío” y sus salivadas camisas.




Nacía asi...









“La Aventurosa Vida de Lady Mía Mirabelle, Cobarde Paladín, Guerrera Sin Espada, Monje no Devota, Ladrona poco Experimentada, Exploradora sin Norte ni Sur, Bárbara poco Valiente y Sacerdotisa de No se sabe quién, y su lucha contra la torpeza y los prometidos gordos cubiertos de saliva”.





Valyrian

Mensajes : 6
Fecha de inscripción : 03/01/2016

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Mía Mirabelle "Buena para nada"

Mensaje por hieloyfuego el Vie Ene 08, 2016 11:19 am

//disculpa por ensuciar el post pero me gusto la historia ^^

hieloyfuego

Mensajes : 5
Fecha de inscripción : 10/11/2015

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Mía Mirabelle "Buena para nada"

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.